miércoles, 18 de junio de 2008

BATALLA DE TITANES

Cuervo tiró la espada que estaba cubierta de oscuridad. Además, se le hacía incómodo tenerla en la mano. Lagarto suspiraba tranquilo porque pronto acabaría todo.
Los dos hermanos se fueron a la casa de su madre para tranquilizarla. Lagarto le dijo a su madre que cuervo había estado poseído por la capa. La madre se sintió feliz de ver a sus dos hijos unidos. Pero también se sintió enfadada por lo que ocurría en el pueblo que se encontraba en llamas y destrozado. Sin embargo, no le dio importancia por que estaba poseído y no sabía lo que hacía. La madre le dijo:
- Creo que estamos perdiendo tropas y vosotros sois los únicos que podéis acabar con los orcos, la península de Ikañi depende de vuestro poder.

- Vale, madre -dijeron al unísono.

De repente cuando los hermanos salieron de la casa miraron al cielo. Tenían una corazonada, notaban como si las nubes estuvieran muriéndose. Pronto empezaron los relámpagos y lo truenos. La guerra de humanos contra orcos iba muy mal y los relámpagos que iban cayendo casi siempre a algún humano. Los orcos tenían suerte de que ningún relámpago les diera. Los relámpagos debilitaban las tropas humanas. Después cayeron también meteoritos de fuego desde los cielos, unos eran de fuego y otros eran de oscuridad. Cuervo y lagarto dijeron:

- Esto parece ser el fin del mundo.

Si Lagarto. Bueno, vamos a la guerra que nos necesitan. Cuervo dijo:
- Vale.

Los dos iban rápidamente, porque los humanos pedían refuerzos. Nada más dar un paso, cayó desde el cielo un enorme meteorito que se fusiono fantásticamente con la capa negra. La capa maldita se tragó el meteorito y segundos más tarde hubo una especie de explosión. Lagarto se impresionó al ver que la capa se tragó el meteorito y le pregunto una y otra vez, compulsivamente, como podía haber sido posible todo aquello. Cuervo opinó:
- No se, pero a mi ya no me impresiona nada, además he visto cosas más raras aún. Bueno, vamos a ver que pasa con la capa.

- Vale- Respondió Lagarto.

Los dos fueron a ver lo que pasaba.

El meteorito tenía cosas extrañas incrustadas, entre ellas Criptonita. La capa al absorber el meteorito tenía mucho más poder y tenía la asombrosa capacidad de volar sola. Poco a poco, la capa se iba convirtiendo en un ser monstruoso, el cual tenía la miserable misión de aniquilar a todos los elfos y humanos de la península Ikañi.

Por fin, la capa se transformó en un orco gigante. Medía más de diez metros, era muy repugnante y tenia unos poderes impresionantes.

Cuervo nada más ver el cuerpo del orco repugnante dijo:

- Que es esa cosa tan gigante, estoy impresionado y un poco asustado.

- ¿ Estas asustado?. Antes eras un poco más fanfarrón , pero ahora estas asustado. ¿Qué te sucede?- Le pregunto Lagarto.

Cuervo le respondió que seguramente sucedió por el maléfico poder de la capa. Ahora esa capa que provocaba la fanfarronería a Cuervo se había convertido en un gran Orco al que debería de dar caza.

El orco vocifero con voz ronca:
Vais a morir patéticos elfos y humanos, todos vais a morir, os aplastaré a todos como insectos que sois.

El orco tiró una inmensa bola de fuego de su boca y rodeó a Cuervo y a Lagarto junto a él. No tenían ninguna salida.

Cuervo dijo:

- Que calor hace aquí y no tenemos salida. No nos queda más remedio que atacar como sea.
- Vale, vamos a comprobar que fuerza tiene.

Los hermanos se pusieron a correr hacia el orco. Uno se puso a la derecha y el otro a la izquierda. Pero al orco solo le hacían cosquillas . Hacían de todo para acabar con él pero era muy difícil. Parecía inmortal, ningún ataque le afectaba, pero ellos seguían intentándolo.

Cuervo saltó muy alto para darle un espadazo por la espalda. Entonces Cuervo grito sin miedo:
¡Esto es por el mundo de Ikañi !
El orco no le dejó acabar la frase y le arreo un guantazo. Cayó al suelo y recibió un buen golpe y dijo medio atontado:
¡Ahhh! ¡Qué daño!. Intenta acabar con el Lagarto convirtiéndote en un Elfo Legendario.

- Vale hermano, lo haré por Ikañi.

El Orco sonrió y dijo:
Vaya poderes más flojos. ¿Eso es todo lo que podéis hacer?. ¡Ja, Ja! Vais a morir.

Lagarto grito fuertemente y aumento todo su poderío hasta que se convirtió en un elfo legendario. Los elfos legendarios tienen un cuerpo musculoso y poderoso, su pelo se convierte en rojo allamarado, largo. Tienen tanta magia negra como blanca. Son verdaderamente fuertes.

El orco al ver esta transformación se quedó impresionado durante unos segundos. En este tiempo los dos hermanos se dirigieron una mirada de cómplices. Entonces lagarto Lanzó un rayo curativo hacía el corazón de su hermano. En pocos segundos Cuervo había recuperado todo su esplendor.

El orco intento atacar nuevamente a cuervo. Sien embargo, Cuervo esquivó todos sus golpes. Mientas, poco a poco, la rabia iba aumentando en él. Esta rabia aumentó tanto que Cuervo deseó librarse de ella a través de su piel. Cerro sus ojos y al abrirlos encontró una paz que nunca habría experimentado antes: Se había convertido en un elfo legendario muy poderoso.

Se comenta que los elfos legendarios existían en Ikañi hacía miles de años y que su misión era defender los planetas frente a los invasores. Esta vez se estaba cumpliendo la profecía de nuevo. Cuervo se miró los brazos y se sintió muy bien. Estaba muy musculoso. Lagarto se quedó también sorprendido al ver a su hermano. Pensaba que solo él se podía convertir en elfo legendario.

Los dos hermanos furiosos dijeron al unísono:

¡ Despídete de tu miserable vida, todos los orcos vais a morir! - Respondieron los dos.

El orco se rió sin parar:

Los dos hermanos crearon muchos rayos en el cielo, mientas el orco preparaba su ataque. Entonces los hermanos gritaron:
- Morid miserables orcos.

Entonces los rayos cayeron desde los cielos. Los orcos morían uno a uno hasta que murieron todos. Todos los humanos se quedaron pasmados y después se alegraron.

Después de que todos los orcos murieran, cuervo y lagarto se pasaron a su estado normal. El fuego que les rodeaba estaba ya apagado. Algunos humanos estaban vivos otros desgraciadamente murieron. Cuervo y Lagarto caminaban hacia la casa principal donde estaba la madre adoptiva.

1 comentario:

Anónimo dijo...

waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu me an dejado sin palabras